Ante el aumento constante de los costes laborales, el sector minorista británico está avanzando rápidamente hacia la automatización. Desde etiquetas electrónicas de estanterías hasta cajas de autoservicio, muchas nuevas tecnologías están cambiando gradualmente la experiencia de compra en supermercados que conocemos. Con el aumento del salario mínimo nacional y el incremento de las contribuciones a la seguridad social de los empleadores, los minoristas están aumentando sus inversiones en tecnología de automatización con la esperanza de contrarrestar el creciente coste de la mano de obra mejorando la eficiencia productiva.
En las recientes actualizaciones de las transacciones festivas, la inversión en automatización se ha convertido en un foco de atención para los grandes minoristas. Una encuesta muestra que casi un tercio de los directores financieros de empresas minoristas han declarado que adoptarán más tecnología de automatización, aunque no es la única estrategia de respuesta. Además, el aumento de precios, la reducción de puestos de trabajo en la sede y la disminución de las horas de trabajo también son opciones.
Nota de la imagen: Imagen generada por IA, servicio de licencias de imágenes Midjourney
Las etiquetas electrónicas de precios en estanterías ya son bastante comunes en otros países y se espera que lleguen al mercado británico en 2025. Estas etiquetas permiten a los comerciantes cambiar los precios rápidamente con solo pulsar un botón, ahorrando así una gran cantidad de tiempo en el cambio de etiquetas de papel. La cadena de electrodomésticos Currys planea introducir precios electrónicos en 100 de sus 300 tiendas británicas antes de finales de año, mientras que Sainsbury’s y Co-op están realizando pruebas piloto.
La proliferación de las cajas de autoservicio ya no se limita a los supermercados; las tiendas de ropa y artículos para el hogar también están siguiendo la tendencia. Primark actualmente tiene cajas de autoservicio en 41 tiendas británicas y planea añadir al menos cinco más en primavera. Cabe destacar que marcas como Uniqlo e Inditex están explorando nuevas tecnologías de cajas de autoservicio sin escaneo, y Marks & Spencer también está experimentando con este método.
En cuanto a los almacenes, los minoristas también están acelerando el proceso de automatización. Según datos de Automate UK, las ventas de robots para líneas de producción en empresas de alimentación y bebidas, logística y bienes de consumo aumentaron un 31% en los primeros nueve meses del año pasado. Empresas como Amazon y John Lewis ya utilizan robots autónomos para mover mercancías dentro de sus almacenes.
La inteligencia artificial también desempeña un papel cada vez más importante en el sector minorista. La firma de investigación de mercado IGD señala que la tecnología de IA puede monitorizar la situación de las estanterías en tiempo real y reponer existencias automáticamente. Por ejemplo, el supermercado Morrisons utiliza cámaras de IA para controlar el estado de las existencias de los productos en las estanterías. Además, minoristas como Sainsbury’s y Waitrose también utilizan la IA para optimizar la colocación de productos y la gestión de la mano de obra.
En general, aunque la proliferación de la automatización y la IA sustituirá algunos puestos de nivel inicial, la introducción de estas tecnologías también promete mejorar la eficiencia general, ofreciendo a los consumidores una experiencia de compra más rápida. El futuro del comercio minorista dependerá cada vez más de un modelo de desarrollo impulsado por la tecnología.